¿EVIDENCIA O EMINENCIA? CÓMO DISTINGUIR INFORMACIÓN FIABLE SOBRE FITNESS Y NUTRICIÓN

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MicroscopioQuizá uno de los principales problemas que te encuentras hoy en día a la hora de mejorar tu salud y tu físico es que, busques lo que busques, obtienes respuestas contradictorias sobre casi cualquier tema.

Profesionales de la salud, deportistas, expertos, artículos, estudios, noticias, blogs, libro y un sinfín de fuentes de información que dicen una cosa y la contraria.

Ya vimos que una posible explicación a esto era que los consejos varían dependiendo de para qué y para quién iban dirigidos. Pero hay otros aspectos que puedes valorar para que dejen de engañarte con falsas promesas.

QUÉ CREER: LA PUBLICIDAD, LAS PRUEBAS Y LOS EXPERTOS

La gran mayoría de la información que circula sobre los mundos del fitness y la nutrición proviene de tres fuentes: estudios, profesionales del sector y empresas.

ESTUDIOS CIENTÍFICOS: ¿ES ORO TODO LO QUE RELUCE?

¿En qué consiste un estudio científico en estos sectores? Pues básicamente, en analizar una serie de características en un grupo de personas durante un periodo de tiempo. Dependiendo de cómo se mezclen estos ingredientes, la calidad de los estudios variará.

VARIABLES ANALIZADAS

  • ¿Cuántas variables se miden? Casi ninguna es independiente, por lo que es necesario ver las variaciones de distintas características. Solo así se podrán identificar posibles interdependencias o asociaciones entre variables que ayuden a interpretar mejor los resultados. Por ejemplo, ignorar la actividad física, el nivel económico o el tipo de alimentos consumidos de los individuos a la hora de evaluar el efecto sobre la salud del consumo de carbohidratos, seguramente llevará a conclusiones equivocadas.
  • Es más fácil medir unas que otras. Por ejemplo, hoy en día es bastante sencillo medir el número de pasos que da una persona (con un margen de error aceptable). Sin embargo, resulta más complicado medir con cierta precisión los niveles de estrés o la composición corporal.
  • Cómo se miden esas variables: de forma directa o por cuestionarios. Algunos estudios utilizan encuestas anuales con diversas preguntas sobre estilo de vida. Imagínate que te preguntan cuántas verduras comiste al año pasado, o cuánto ejercicio hiciste. Va a ser difícil que te acuerdes y que respondas con precisión. En otros, sin embargo, los propios científicos realizan mediciones directas.
  • Observacional o de intervención. Ya hemos comentado varias veces la diferencia entre tratar de observar el comportamiento de ciertas personas (sin saber si en realidad cumplen lo que están diciendo) y controlar el entorno y manipular las variables que se quieren estudiar. Por ejemplo, tú puedes decir en un cuestionario que comes verduras todos los días para sentirte bien, y en realidad hincharte a hamburguesas con patatas. En cambio, si comes todos los días bajo la supervisión de los directores del estudio, la cosa cambia.

POBLACIONES ESTUDIADAS

Personas LegoOtro punto que hay que considerar es la composición del grupo de personas que participan en el estudio.

  • Por lo general, cuantas más personas puedas analizar, más fácil será que los resultados obtenidos se puedan aplicar. Como cada persona reacciona de forma diferente a los estímulos, cuantos más resultados se obtengan más fácil será identificar las tendencias más comunes y las posibles excepciones a la regla.
  • Igualmente, cuanta más variado sea el grupo estudiado, los resultados serán más aplicables a la población en general. Factores como la edad, el sexo y el estilo de vida son relevantes a la hora de valorar la validez del estudio. Por ejemplo, los resultados alcanzados seguramente serán muy distintos si el estudio se realiza con atletas jóvenes o con jubilados mayores.

DURACIÓN DEL ESTUDIO

Aquí también, cantidad implica calidad. Un estudio de 1 año dará información más fiable que si el estudio dura solo 4 semanas.

Obviamente, lo ideal sería hacer análisis largos, pero en la vida real es muy difícil hacer seguimientos tan largos en entornos controlados y con condiciones estrictas.

¿Quién está dispuesta/o a cambiar radicalmente su alimentación y que le hagan un montón de pruebas durante varios años para ver los resultados? La mayoría apenas dura un mes cuando se apunta al gimnasio. ¿Y quién está dispuesta/o a financiar los medios materiales y humanos durante todo ese tiempo?

PATROCINADORES Y MATEMÁTICAS

En ocasiones, los estudios están financiados por diferentes empresas (farmacéuticas, industria alimentaria, etc.). Esto genera un gran conflicto de intereses para los investigadores. La gran mayoría de estos casos obtiene conclusiones favorables a los productos de dicha industria.

Incluso puede que los estudios cuyos resultados perjudiquen a las compañías que cubren los gastos, nunca vean a la luz.

Por otra parte, a veces se juega con la psicología de las  matemáticas. ¿Y eso qué es?

Por  poner un ejemplo. Si tenemos un estudio donde el riesgo de mortalidad en personas que no consumen carnes procesadas ni embutidos es del 2%, y en el grupo que sí las consume es del 3%, el aumento real del riesgo absoluto es del 1% (3-2=1).

Pero si se habla en términos relativos, el aumento de riesgo sería… ¡del 50%! (El 50% de 2, es 1, por lo que 2 + “el 50%”= 3). Eso sí que es un titular sabroso.

Como ves, una forma muy sencilla de manipular la información y crear alarma en un caso donde los resultados pueden deberse simplemente al azar.

LOS EXPERTOS

AtletaEn primer lugar, decir que las distintas clasificaciones de Medicina Basada en Evidencia sitúan las opiniones de expertos en el escalón más bajo. ¿Por qué? Pues porque normalmente las opiniones son actos de fe: las crees o no las crees. No hay datos para ver si esa opinión tiene algún fundamento.

Dicho esto, vamos a considerar dos grandes grupos: los “teóricos” y los “prácticos”.

¿A qué nos referimos con teóricos? Englobamos aquí a diferentes profesionales de la salud y de cualquier ámbito relacionado con el mundo del fitness y la nutrición: médicos, nutricionistas, entrenadores, dietistas, fisioterapeutas, psicólogos, etc.

Son personas con una formación teórica y que, en la mayoría de los casos, aplican también en la vida real con sus pacientes.

¿Y entonces quiénes son los prácticos? Incluimos aquí a competidores y profesionales del deporte: atletas y deportistas de élite principalmente.

En general, se trata de un colectivo cuyos conocimientos parten más de las experiencias propias con distintos métodos de entrenamiento y alimentación, ya que suelen contar con equipos de preparación que se dedican a la investigación más teórica.

EL DEBATE: ¿TEORÍA O PRÁCTICA?

Más de una vez hemos escuchado comentarios de este estilo: “¿Cómo me va ayudar a mí esa nutricionista, si ella misma está gorda?” “Mira ese tío, tiene cuadritos. Seguro que nos puede decir cómo conseguirlos.”

Por no salirnos mucho del sector, vamos a poner otros ejemplos:

  • Hay entrenadores de éxito que nunca fueron jugadores.
  • Hay grandes jugadores que fracasaron como entrenadores.

¿Qué significa todo esto? Dos cosas:

  1. Puedes tener el conocimiento teórico y la capacidad de transmitirlo para que otros lo aprovechen correctamente, sin necesidad de que lo apliques bien en ti misma/o. Es decir, una nutricionista con sobrepeso puede ayudarte a perder grasa perfectamente.
  2. Obtener resultados prácticos no garantiza que sepas cómo hacer que otros los logren. Ya hablamos de los riesgos del “a mí me funciona”.

Ciertamente, los seres humanos somos muy visuales, y nos dejamos llevar muchas veces por la apariencia física a la hora de juzgar o evaluar otros aspectos como el conocimiento que pueda tener una persona. Cuidado con eso.

Por otra parte, creemos que lo ideal sería que la teoría y la práctica se complementaran. Mientras que los profesionales de la salud suelen tener un conocimiento más profundo sobre campos como anatomía, fisiología, estrategias nutricionales…, los deportistas pueden aportar una interesante visión sobre aplicaciones prácticas, aspectos psicológicos y motivacionales, situaciones de competición…

En definitiva, un enfoque interdisciplinar ayuda a trasladar el conocimiento a la vida real de forma más eficiente.

PUBLICIDAD: JUGANDO A DESINFORMAR

Hemos dejado para el final la gran baza de la industria. Mucha de la publicidad sobre productos alimentarios es un arma de desinformación masiva. De hecho, en la mayoría de los casos, si dejaras de consumir los productos que se anuncian en televisión, ganarías en salud.

Ya vimos cómo los envases se diseñan para atraer la atención sobre unas cosas y ocultar otras. Sociedades sanitarias, famosos, personajes animados… muchas son las estrategias utilizadas para promover productos que perjudican tu salud. Este artículo y el vídeo que te dejamos a continuación entran con mayor detalle en el tema:

Por otro lado, en el mundo del fitness, si bien se está facilitando que las personas realicen actividad física, surgen actividades y nuevas tendencias que se aplican sin el rigor necesario. En pro del espíritu deportivo, algunos aficionados y profesionales fuerzan su cuerpo hasta puntos perjudiciales para la salud.

Cuidado con apuntarte a la última moda. Infórmate primero de qué efectos puede tener sobre tu organismo.

DECIDIR: EVITANDO LA PARÁLISIS POR ANÁLISIS

Aquí te hemos dejado una serie de factores que puedes analizar para ver si una información es más o menos fiable. No obstante, a la hora de tomar decisiones, muchas veces no vas a tener el tiempo de investigar todas esas cosas.

En la vida real, llega el momento en el que hay que hacer, hay que aplicar. Por ello, te proponemos un sencillo sistema: evalúa los posibles riesgos y los beneficios potenciales.

A la hora de incluir una variación en tu entrenamiento o en tu menú, mira en qué te puede perjudicar, y averigua qué te puede aportar. Busca siempre aquellas cosas cuyo beneficio sea mucho mayor que el posible riesgo.

Y como ya hemos comentado muchas veces, ten en cuenta que cada persona responde de manera diferente. Adapta las recomendaciones a ti y a tus circunstancias, encuentra “tu verdad”.

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Sobre los autores

Anais y Jorge

Somos padres y amantes del fitness. También tenemos nuestros caprichos y momentos de debilidad. Combinamos hábitos saludables con trabajo, familia y ocio. Si quieres conocernos un poco mejor, lee nuestra historia.

Nos ha costado mucho llegar hasta donde estamos. En el camino hemos aprendido a distinguir los mitos de las realidades. Si todavía estás en esa lucha, pregúntanos con confianza.

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